EL PAPA DEL PUEBLO: EL LEGADO DE FRANCISCO
El sumo pontífice argentino es considerado una figura política disruptiva que representó un antes y un después en el vínculo de la iglesia católica con la población mundial. Tras el cumplimiento del primer aniversario desde su muerte, el sacerdote Pancho Velo puso en valor la cercanía que Francisco tuvo con los movimientos sociales : “hablar de Francisco para la militancia es hablar de un norte, de un norte en medio de tiempos de pocos liderazgos”.
“Hablar de Francisco para la militancia es hablar de un norte, en medio de tiempos de pocos liderazgos”
En la misma línea, destacó que el papa Francisco durante todo su recorrido ponderó y valoró constantemente al trabajo de los militantes de las organizaciones sociales, desde una mirada que no pretendía bajar línea sino que buscaba “iluminar” el curso de estos movimientos. Estas declaraciones dieron cuenta de un reconocimiento de la mirada que el papa argentino tenía sobre la relevancia de la organización política y comunitaria desde la fé y el amor.
Por otro lado, el cura analizó las transformaciones que se abrieron paso en el ámbito eclesiástico a partir del pontificado de Francisco, que vinculó con el crecimiento de una cercanía con el pueblo y una revalorización de la perspectiva del cristianismo más “humanista”. Según Velo, la iglesia logró mostrarse más amigable, especialmente con los jóvenes que miraban con recelo o no se sentían identificados con la religión.
La iglesia y el Papa del pueblo
Los conductores de FM Fribuay propiciaron un espacio para repensar en conjunto ciertos aspectos vinculados al camino que se ha transitado a partir de los distintos pontificados. El cura Pancho Velo aseguró que “los papas siempre son políticos, aunque el discurso no siempre fue este fue explícitamente político”. Además, hizo referencia a Juan Pablo II y a Benedicto XVI como otras figuras que han sido relevantes políticamente.
En cuanto al posicionamiento de la iglesia con respecto al vínculo con la sociedad evalúo que “fue teniendo un discurso de clara división entre el mundo de la fe y el mundo de lo humano, casi con cierto recelo de todo lo que es el mundo social”. Incluso mencionó las incomodidades generadas durante el periodo en el cual el papa Francisco planteaba la necesidad de transformaciones : “en el Vaticano Francisco era tremendamente resistido y en algunas conferencias episcopales europeas era prácticamente un deseo de ave de paso”.
Por último, Velo realizó un análisis sobre el posicionamiento del papa León frente a la coyuntura actual y la continuidad de lo iniciado por el pontífice argentino. “Me parece que empezó a aparecer un poco esa veta de Francisco. Que yo creo que ya algo él va queriendo, digamos. Por un lado, con que no dé marcha atrás podemos estar contentos, porque es una manera de estirar en el tiempo, aunque no sea tan radical”, afirmó.
El legado y el camino construido a partir de aquel 2013 cuando se eligió al primer papa latinoamericano y comenzó su pontificado, dejó una huella que no es casualidad, sino que forma parte de todo un recorrido marcado por la fuerte presencia social, comunitaria y política característica de su propio contexto de desarrollo. Quizá su llegada al papado representó una esperanza necesaria para el pueblo.